Eran tardes de antes.
Eran días relucientes
con pájaros surcando el gran
azul del cielo.
Pasos de niña buena
que miraba las nubes
creyendo que guardaban
arlequines por dentro.
Tardes azules de inadvertidas horas,
de muñecas de trapo
y trenzas de colores.
Asombros
y preguntas serenas
sin encontrar respuestas.
Eran tardes de antes.
L.G.