Lucía Gómez

INADVERTIDAS HORAS...

Eran tardes de antes.

Eran días relucientes

con pájaros surcando el gran

azul del cielo.

Pasos de niña buena

que miraba las nubes

creyendo que guardaban

arlequines por dentro.

Tardes azules de inadvertidas horas,

de muñecas de trapo

y trenzas de colores.

Asombros

y preguntas serenas

sin encontrar respuestas.

Eran tardes de antes.

L.G.