LOURDES TARRATS

LA SAL EN EL REFUGIO

 

La duda…

narcótico amargo.

Tu nombre

todavía respira en mí.

Me hace falta tu pecho,

ese refugio

donde el mundo

perdía el frío.

Y dejo por mis ojos

derramarse el mar,

como una marea

que no sabe regresar.

No encuentra puerto,

no encuentra paz,

si no es en el mapa

de tu forma de habitar.

Sólo sé

que tu ausencia

sigue levantando

arquitectura

dentro de mi alma.

Sólo sé

que aún existen

habitaciones tuyas

dentro de mí.

Y el miedo

aprende lentamente

a quedarse quieto

cuando pienso en ti.

Aunque la distancia

haya cerrado puertas,

tu sombra todavía

conoce mis ruinas.

¿Es veneno

o es cura

esta sed

que lleva tu nombre?

No lo sé…

No lo sé…

Sólo sé

que tu ausencia

sigue levantando

arquitectura

dentro de mi alma.

Y hay umbrales

que el tiempo

nunca termina

de cerrar.

L.T.