Raúl Tello

Donde la estrellas guardan tu nombre

Donde las estrellas guardan tu nombre,

buscando tu rastro, me elevo al cielo;

la luna me dicta su frío duelo

y abrazo el fulgor de tu fiel renombre.

 

No hay pena en el mundo que ya me asombre,

ni tregua que alivie mi amargo desvelo;

imploro en la bruma por un consuelo,

y ruego que el alma se desescombre.

 

Hacia el firmamento va mi mirada,

hacia el abismo del confín dormido,

yo te presiento en tu estelar morada.

 

Te encuentro en un destello inadvertido,

envuelto en la inmensa quietud sagrada,

muy lejos del dolor y del olvido.