Jesús Ángel.

Ni sabio ni poeta.

 

Latido a latido, paso a paso, ni sabio ni poeta, descifrando el laberinto, menos sombra y más claridad.

 

Maestro y alumno a la vez, de lo alcanzado y lo por venir, por todas las montañas que reclaman presencia, camino y verdad.

 

Ni más ni menos, ni mejor ni peor, elección serena de ser y estar.

 

Ni sabio ni poeta, paso a paso, buscador de sueños, remero de vida:

en busca de más claridad.