Latido a latido, paso a paso, ni sabio ni poeta, descifrando el laberinto, menos sombra y más claridad.
Maestro y alumno a la vez, de lo alcanzado y lo por venir, por todas las montañas que reclaman presencia, camino y verdad.
Ni más ni menos, ni mejor ni peor, elección serena de ser y estar.
Ni sabio ni poeta, paso a paso, buscador de sueños, remero de vida:
en busca de más claridad.