Me fui desmoronando como mazapán
Quise contraerme,
no dejar caer las miles de ilusiones.
Que las rosas me abrazaran,
contuvieran esa frialdad
con la que te desencantas.
Que tu presencia me envolviera,
que no me esparciera.
No correr a la monotonía de mi vida,
quería que tu reflejo
se viera impregnado en mí.
Pero finalmente me tiré al suelo
para que tu orgullo me levantara,
pero fue más fácil
patearlas,
hacerlas añicos
y volverlas migajas.