Angel Samuel

Un solo amor eterno.

Tu corazón, frío como el invierno,

me jura un amor inquieto,

pero no más lleno de sucesos

que me llevan al exceso.

 

De amarte y ser amado por ti,

preciosa mujer para mí;

vales más que mil tierras y mares,

pues me quitas los pesares.

 

No me perdonaría jamás,

yo sé que, sin mucho más,

me arrancarás el corazón

como pinzón a melocotón.

 

Pero dame una oportunidad

de ser tu destellante felicidad,

de darte lo que muchos no han dado

y amarte toda mi vida como tu regalo.

Autor: Samuel Fuentes