Lourdes Aguilar

MADRE Y REINA

Quién pudiera admirar en tus ojos la gracia

Que ningún pincel puede plasmar en el yeso

Pero a tristes y desamparados levanta

Quién pudiera sentir tu corazón traspasado

Por tantos hijos que te rechazan ingratos

Por tantos vientres convertidos en tumbas

Pero cuando del infierno ya canta victoria

Tu promesa nos incita a sostener la batalla

 

Quién pudiera ver en lo oculto

Todo el amor en tu rostro presente

El amor que se introduce en la carne

Y nos cubre con tu manto celeste

Cada vez que flaquean las fuerzas

Y arrodillados a ti recurrimos

 

Cuánta necedad ahora nos guía

Sordos a tu llamado de madre afligida

Llevando al mundo y a sus criaturas

Por senderos de destrucción y agonía

 

Sólo tú puedes aplacar la furia y castigo

Que nuestras acciones han acarreado

Tú que sufriste al pie de la cruz en silencio

La deuda infinita desde entonces saldada

Pero pareciera que nada hemos aprendido

Soberbios gusanos en su festín corrompido

 

Solo Dios que todo lo creó perfecto

Y cuya misericordia todo perdona

Pudo darnos tan perfecta abogada

Para dar a nuestra miseria consuelo

Y a nuestros anhelos fe y esperanza

Madre y Reina a la vez divina y humana

Ablanda estos corazones de roca

Haznos dignos servidores de Cristo