Una chica dice soñar conmigo.
Tiende una cama de nubes y enloquece las fantasías con sus labios de fuego
que arden las mariposas.
Una chica se acuesta conmigo pero sueña con mi cama
que duerme sola en cuarentena
soñando el amor paciente.
Una chica despliega sus piernas blancas hasta mi mente gris y no lo sabe;
y su sueño rojo de amor y su ternura azul pintan la esperanza
que en algo ya quisiera tener.
Una chica lee entre mis cosas pero quiere leer en mí y está volada;
los sueños no vuelven a ella pero yo la sueño en silencio
para que despierte.