Quise que despertaras a mi lado,
adormecida de tanto amar
despojada de relojes, sin temor
al tiempo, sin alteraciones.
Pretendo tu silueta en mi cama
entre sabanas blancas, y yo,
perdido en el arco iris de tus labios.
Solo pretendo envolverte entre tus brazos
y dejar que por mi ventana entre el sol
del nuevo día.
Que nada te impida ser la dueña
de mi alma, dejarme sin aliento
y ser el aire que da vida.