No sé por qué, pero hoy me siento diferente, como si el aire hubiera nacido solamente para romperse en mi pecho.
Lleno mis pulmones de este aire vivo que respiro, y cruzo la lluvia y me río fuerte y pretendo que las calles tiemblen con mi nombre.
Sé que no soy quien se pasa la vida esperando el amor perfecto, la señal exacta, o el momento correcto.
Porque la vida me ha enseñado que no soy de aquellos que quieren empezar cuando ya el verano aprendió a vivir sin ellos.
Entonces. No hay mañana. Y hoy abro mi puerta con la intención de desordenar mi aire, porque quiero arder y dar el paso siguiente, firme y suficiente, con o sin testigos, aunque nadie me espere.
Porque bien o mal, entiendo que vivir no significa... Andar corriendo de puntillas.
------------
Rafael Blanco López
Derechos reservados