Alex Pantoja 23

Epopeya

Cuenta la leyenda

que hubo alguna

vez una gota de lágrima 

que no estaba 

dispuesta a desafiar

los límites 

de la gravedad.

Pero sucedió un día

en el que había mucha

muchedumbre

fantasmal

que estaba confundida;

no sabía cuál era más

acogedor:

si el lugar de donde

estaba o si el abismo

que el destino le preparaba;

si era más frío

el sudor de la frente

o el del suelo.

Y allí halló la respuesta

en una habitación

sobrecargada de un

frío silencio,

dejó su rastro a toda

prisa

por toda 

la mejilla;

y deslumbró por una última

vez con su agua

pura 

el ojo.

Al caer al suelo,

sintió que su labor

ya fue cumplida,

pero no fue

como lo pensaba:

el piso estaba algo caliente

y oscuro.

Miró y miró hacia arriba

y vio con horror

cientos de gotas

cayendo en caída

libre hacia ella.

La estremeció tanto,

no solo por el

hecho del peso

de las demás gotas,

sino porque

él,esa misma

noche, le dijo

que sería la última