Cuando la juventud llega
Después de una niñez atropellada
Del fértil valle solo quedan malezas
Las dudas nunca resueltas
Las risas sin razón reprendidas
Son flores marchitas y resecas
Las anécdotas nunca escuchadas
Que pudieron abonar tales jardines
Son aves migradas a ignotas regiones
El amor incipiente no correspondido
Que pudo podar las cizañas
Lleva hoy en sus manos puñales y balas
Así la juventud languidece
Encallados de cuerpo y de mente
Y creyendo hallar complacencia
Al placer ciego y fugaz se entregan
Añadiendo un eslabón más a la cadena
Cuando el dolor ya no tiene placebo