Ansío plasmar versos cantarinos
que habiten en los diáfanos espejos;
que tu alma me vea, aun desde muy lejos,
volar por ti uniendo nuestros destinos.
No borra el tiempo el rastro de tus besos,
púrpura en alma áurea y de azulejos;
labios de aurora vivos en festejos,
amor que se eterniza en los procesos.
Tus ojos son diamantes en el cielo,
sumergidos en mística pasión,
que surge y envuelve hacia tu interior.
Viento de mar que nos impulsa al vuelo,
siendo la fuerza de nuestra ilusión,
que nos une en un seno superior.