Cuenta el campo entristecido, que la lluvia le olvido
causándole mil quebrantos aridez, desilusión
era el campo abandonado, solitario, improductivo
donde no crecía una flor, solo reseco, baldío.
Una mañana temprano tras dura y larga espera
el pasto se sorprendió con una lluvia ligera
detrás llego el aguacero y como boca sedienta
la tierra bebió al tope, saciando su sed inmensa.
Reverdeció la floresta vibro la naturaleza
un concierto de mil aves alegro tardes enteras
cada amanecer sin falta el rocío aparecía
regalando la humedad, la que el campo apetecía.
La lluvia intento alentar que el verdor se mantuviera
con amistosa presencia, aún en la divergencias
la armonía que un día reinó, se hizo presa de quimeras
Y poco a poco la lluvia previendo marco ausencia.
Y ante expectativas falsas, inconformidad extrema
profundizo la distancia, se alejó en nubes ligeras
porque todo está pactado ante la naturaleza
no se puede presionar si el ciclo no toca a puerta.
Hay un único momento en que se cruzan las fuerzas
Y nada puede forzar la madre naturaleza
no se puede regresar, andar el mismo camino
porque uno y cada cual ha de asumir su destino.
Autor Alex 5/9/2026