Quiero amar,
de verdad quiero hacerlo,
pero hay algo dentro de mí
que siempre corre cuando alguien se acerca demasiado.
Es extraño…
porque paso las noches deseando compañía,
pero cuando alguien intenta quedarse,
mi corazón levanta muros antes que abrazos.
No es falta de amor,
ni desinterés,
es miedo disfrazado de distancia,
es aprender a sobrevivir sin depender.
Y qué frustrante es sentir tanto
y aun así parecer fría,
querer explicar lo que pasa en mi mente
y no encontrar palabras que no suenen vacías.
A veces quisiera que alguien entendiera
que alejarme no siempre significa irme,
que mi silencio muchas veces grita
lo que no sé cómo decir sin romperme.
Quiero amar sin sentir peligro,
sin pensar que mostrarme será perderme,
sin esa necesidad constante
de esconder lo que más me duele.
Porque sí, tengo apego evitativo,
y aunque muchos crean que no siento,
la verdad es que siento demasiado
y por eso me cuesta quedarme.
Solo quisiera encontrar a alguien
que no tome mi miedo como falta de amor,
alguien capaz de entender
que incluso las personas que huyen
también están esperando que alguien las abrace sin hacerlas sentir atrapadas.