Emmanuel Carrillo González

Aroma de la vida

Me gusta cuando el destino llama,
porque enciende tu chispa,
cambia tu rostro,
y el misterio perfuma tus ojos.

Tu sendero se viste con pétalos,
cada persona gira con una rosa,
y las conversaciones son estimulantes.

Me gusta cuando el destino llama,
porque te cambia el mundo
y tu cuerpo contesta.

Gira por los cielos y por la tierra,
por la lluvia y por el viento,
busca al destino que se esconde...

Estará cerca de esos ojos cafés,
o tal vez detrás de esos labios
que te susurran besos
con sabor a tu destino.

Pero lo que más me gusta
de cuando el destino llama,
es que lo invisible grita
y tu corazón escucha.