Tu madre se divierte de tí, niño,
tu padre hace de padre sólo a ratos;
diviértete pintando garabatos,
y ciñe el corazón en un corpiño.
La dulce distracción te tira un guiño
para ser uno más de sus conatos.
Contra tu soledad habrá prioratos
que sabrán lo que hacer con tu cariño.
Es este mundo infértil lo que mata;
una triste experiencia fugitiva
que burla nuestras almas y las ata
a una cruda existencia muerta-viva.
Procura que la tuya sea sensata,
niño,
que la masa incapaz no la cohiba;
vive siguiendo el centro de la herrata.