Tus mensajes ya cambiaron,
ya no había emoción,
poco a poco se apagaron
las latidas del corazón.
Y aunque trato de olvidarte,
siempre vuelves al pensar,
porque duele acostumbrarse
a alguien que se va.
A veces miro las fotos
y no entiendo qué pasó,
cómo dos que se querían
terminaron sin amor.
Pero el tiempo va curando
lo que un día destruyó,
y aunque siga recordando,
ya aprendí lo que dolió.
Porque nadie merece
amar solo por los dos,
y el que de verdad te quiere
nunca juega con tu amor.