Esta historia que voy a contar
a mí me resulta muy dolorosa,
porque un amor que fue de verdad,
yo lo tiré por la borda.
Pasaron los años más glamoroso,
fueron hermosos y los más sentidos,
pero con tantas mujeres en el mundo,
yo por una me sentí atraído.
Nunca pensé,
que me iba a pasar
que, con la mujer,
con la que me casé
pronto de la casa me iba a botar.
La cantina se convirtió
en el hogar de mi despecho,
por culpa de mi mal amor,
hoy me siento deshecho
Ay mi señor, como curo esta herida,
la llevo abierta, y aun no cicatriza,
porque mi amor por ella sigue vivo,
hay si me pudiera perdonar, recuperaríamos lo no vivido.