BALADA
Bailemos despacio al compás de la música,
saber si hay química entre tu alma y la mía
y que no haya infamia ni envidia escondida.
¡Que bella tonada componen tus manos
regando los llanos de hermosas baladas
que hasta las hadas oyen emocionadas!
Tus manos tan blancas y tan primorosas
son como rosas que trepidan sonoras
en las dulces horas de la nochebuena.
Tu cuerpo se desliza al son de sonatas,
mi pasión desatas con suave murmullo
y todo el barullo me arde por las venas.
Las notas, ¡qué bellas!, las traslada el viento
con sutil aliento que repite el eco,
hasta dormirlas en el hueco del tiempo.
Digamos adiós a las bellas tonadas,
a las bienamadas notas del calendario,
con rosario en mano rogando que vuelvan.
Y cuando la luna derrame su encanto,
escuchará mi canto perdido en la brisa,
como una sonrisa suspendida en el alma.
Y si vuelve un día la vieja melodía,
renacerá la vida bajo las mismas estrellas,
y arderán más bellas nuestras voces de amor.
Autor: Fabio Bohórquez Rodríguez.
Registro No. 12-474-86.*
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