Sentado en su trono el rey
Acariciaba a su adorada corona,
Y con el látigo de su ley
Domaba la rebelión, fiera leona
De poder tejió sus vestiduras
Dentro de las murallas de su vanidad
Embriagado de su locura
Se hizo uno con la maldad
Rendía culto a la realeza de su casta
Cuál si tuviese divina sangre
Pensando que al pueblo se aplasta
con el ego del que hacía alarde
Más un día flaqueo su escudo
Ante la insistente gallardía
Del grito que dejó de ser mudo
Por la injusticia de su tiranía
Cayeron las paredes de su castillo
Como hojas secas
Recogidas por el rastrillo
Que limpia la basura de la cerca
Perdiendo el poder
De su energúmeno suspiro
Al que nunca creyó perder
Por la masa que le dio su tiro
AUTOR ( OSLER DETOURNIEL )
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