Es de la mujer la belleza,
un imán al corazón,
esa dulce sensación
de una muestra de grandeza;
esa sutil gentileza,
es desbordante pasión,
que bloquea la razón
y te torna fácil presa;
no comprendo cómo logra
invadir nuestro interior
con mil toques de placer;
nada, nada lo malogra,
la presencia del amor
es un sublime querer...