JOSE MARÍA CRIADO LESMES

!OH AMOR! SENTIR DEL ALMA

  ¡Oh, amor!, sentir del alma 
no siempre en sintonía con el cuerpo, 
materia sexuada 
que se rige por las normas del deseo, 
rayo incesante preñado de energía 
que baja de la mente,  
ignoto firmamento, 
convulsionando todo nuestro ser 
hasta encontrar el centro,  
y solo alcanzara su plena dimensión 
cuando es de lo sublime complemento.  
De lo contrario amar es un instinto,  
un impulso fugaz, 
solo es un verbo. 
¿O acaso no es amor el albergado 
por el anciano corazón de aquellos pechos  
que la nívea escarcha de los años  
apagó los vigorosos fuegos;  
dejando apenas el rescoldo, 
vestigio de un amor, amor sereno, 
amor «cum laude»  
orlado por las flores del respeto,  
genuina sublimación del cariño,  
colofón de un sentir que es sempiterno?    
Pues en los anaqueles de su vieja memoria 
guardaron de sus jóvenes vivencias 
los más gratos recuerdos. 
Ahora sus fúlgidas almas asiéndose a la vida,  
se dedican el ramo de azahar de su ternura 
cual elocuente ofrenda,  
y la satisfacción que da el deber cumplido  
será su mejor premio.