POESÍA QUE MUEVE MUNDOS
Entre los poetas de los \"cursos de acción\" de la poesía,
los temas no son solo palabras en el aire:
son llamados a la lucha, son semillas que germinan,
que transforman el pensar y el hacer, sin cesar.
La poesía como herramienta de cambio
no como adorno ni como juego de letras.
Hacer de cada verso un grito que alcanza,
las calles, las plazas, los corazones rotos.
La comunidad y la creación colectiva
rompiendo el mito del poeta solitario.
Escribir juntos, en talleres, en la vía activa,
construyendo un lenguaje que nos una y nos libere.
La desobediencia poética
desafiando normas, leyes y prejuicios.
Usar la palabra para cuestionar el orden,
para abrir brechas donde pueda entrar la luz,
para decir que otro mundo es posible, sin dudar.
La memoria como acción
no guardar el pasado en cajones cerrados.
Recordar para no repetir, para reivindicar,
para dar voz a quienes fueron callados,
haciendo de la memoria un acto de justicia.
El cuerpo como territorio poético
reivindicando su espacio, sus deseos, sus dolores.
Hablar de género, de raza, de capacidades,
de cómo el cuerpo es escenario de luchas y amores,
de cómo la poesía puede sanar sus heridas abiertas.
La intervención urbana y pública
llevar la poesía fuera de los libros y salones.
Pintarla en muros, decirla en estaciones,
hacer que el lenguaje creador invada el espacio común,
que la gente se encuentre con ella sin buscarla.
La sostenibilidad y la tierra
no solo como imagen, sino como compromiso.
Escribir por el agua, el aire, los bosques,
hacer de la poesía un grito por la vida,
porque cuidar la tierra es cuidar nuestro ser.
Estos son los ejes que mueven a los poetas de acción:
no crear solo para el alma, sino para el mundo,
hacer de la palabra un puente y una antorcha,
que ilumine caminos y construya horizontes nuevos.