El tiempo ha galopado entre sombras,
pero tú permaneces intacta,
primavera golpeando mi pecho,
raíz de luz que sostiene mis días.
Amo tu nobleza y tu calma,
tu manera de leer mi silencio,
esa fuerza serena en tus ojos
que descifra el mundo por dentro.
Y mientras todo cambia,
mientras el tiempo cae,
tu amor sigue encendiendo
la mitad de mi sangre.
Porque en ti he hallado mi patria verdadera,
la melodía que justifica mi estancia bajo el sol.
Eres el norte donde descansan mis naves,
mi refugio, mi vida,
mi eterno amor.
Más allá del marco y del olvido,
más allá del trazo y la distancia,
tú eres la vida vibrando entre mis manos,
la belleza que derrota al tiempo.
Y si mi vida no fuera
el cauce de tu alegría,
preferiría que la tierra
guardara mis pasos un día.
Porque en ti he hallado mi patria verdadera,
la melodía que justifica mi estancia bajo el sol.
Y hoy vuelvo a elegirte,
como el primer día,
mi amor.
Feliz Aniversario, mi amor.
L.T
5-7-2026