Te pongo literatura,
pensando en las palabras de un poema,
a ti, mi niña vieja,
que tu perfume flota por nuestra cama...
Tu voz es caricia,
ascua del corazón, una llama generosa,
tu presencia es mi vida,
cuántos matices tiene tu hermosura...
Irresistible seductora,
que te hospedas como un sol bajo mi sábana,
tu jovial naturaleza,
conmigo se funde en entusiasmo y energía...
Y siente mi amenaza,
entre tus piernas una dura sacudida,
¡ay, mi niña vieja!
que tu cuerpo...todo mi cuerpo reciba.