EVOLA.RL

AQUEL RESPANDOR

AQUEL RESPLANDOR

 

Mientras la sutil brisa

de aquella clara mañana

mi rostro acariciaba

mientras un té yo tomaba

y mis manos, temblorosas,

por el frío se helaban.

 

Comprendí que aquel día

algo nuevo me traía.

No sabía lo que era,

mas mi alma lo sentía,

como si el viento en silencio

dulcemente me lo decía.

 

Se me ocurrió mirar al cielo,

porque él y yo nos entendemos,

tratando de descifrar

la alegría al despertar

que aquella mañana hermosa

me hacía el pecho temblar.

 

Por todas partes busqué

y al cielo volví a mirar,

sin aún encontrarle nombre

a mi forma de soñar.

Pero algo dentro de mí

no dejaba de brillar.

 

Unos minutos pasaron

y un resplandor, de repente,

iluminó todo mi rostro

de una manera imponente.

Y pensé que aquel destello

era un regalo del cielo

para alegrar mi presente.

 

Salí a caminar un poco

y en el parque me encontré

con aquel viejo amigo

que en silencio tanto amé.

Y al mirarlo frente a frente,

hasta el alma me estremece.

 

Enseguida tomó mi mano,

tembloroso y emocionado,

la colocó sobre su pecho

y con voz llena de encanto

me dijo que yo era el amor

que siempre había esperado.

 

Y entendí que aquella mañana,

desde muy temprano,

el resplandor que vi en el cielo

ya lo había anunciado.

Porque hay amores tan sinceros

que hasta Dios los va iluminando.

 

Y entendí que aquella mañana,

cuando el cielo resplandecía,

era el destino anunciando

la alegría que vendría.

 

Porque el amor verdadero,

aunque llegue de repente,

deja señales hermosas

que iluminan dulcemente.

 

EVOLA.RL

11/05/2026 🇩🇴