borealara

Doble cara

A ese doble cara
Treinta años fingiendo que todo está bien,
mientras tus mentiras viajan en tu tren.
Dices que no hay cuerpo en otra cama,
pero sé que es a otras a quienes tu mente llama.
Me dolió descubrir tu juego y tu mentira,
ver cómo tu mente hacia afuera mira.
Me acostumbré al dolor, pero ya te conozco,
ante tu falso amor hoy ya no me reconozco.
Ya no me engañas, aprendí a leerte,
tu juego de control dejó de sostenerte.
Tu manipulación ya no tiene poder,
sé perfectamente quién eres y quién quieres ser.
El dolor es profundo, pero abrí los ojos,
no pienso vivir recogiendo tus despojos.
Se te acabó el imperio, se te cayó el altar,
a una mujer despierta ya no puedes controlar.