Trasiega calor orondo y quejoso,
tú voz ardiente estresada llora,
por su órbita porque se demora
en dar una vuelta no estás gustoso.
Inocente eres calor furioso
del sesgo del viento y de la brisa
porque uno ríe y la otra sumisa
huyen del cenit hacia el sol ansioso.
Muévete de un lado a otro calor
baja con pesadez, sube liviano
las pieles extensas sufren de dolor.
Las montañas y expeditas nubes
observan tu accionar desde lejos
a la espera de si bajas o subes.