Me he sentido tan perdida que olvidé hasta mi nombre; lo debo recordar porque quiero volver a ser la que un día fui. Me he roto por dentro y las partes más humanas se están endureciendo como el metal y no me gustó sentirme muerta en vida.
Me alejé de lo que un día fue importante para mí, pasado, presente y a lo mejor un futuro posible, y he ido recordando quién era y quién soy.
La de antes era una mujer tranquila, llena de alegría, sueños y anhelos por cumplir, pero de pronto me vi en el espejo de la que me volví... un monstruo que no me hace sentir orgullosa, pero que al reconocerla la puedo sacar de mí.
Ya se ve, una mujer también tiene sus monstruos que la habitan por años y la destruyen; al reconocerla, la puedo matar, pues quiero volver a ser la de antes, la que un día fui y que sé que podré recuperar, la poeta romántica que ama y que quiere de nuevo creer en ella.
Y no solo ha sido por el narcisista que me copió todo y acopió mi parte buena dejando su veneno en mi, como ese reptil que pica y deja todo lleno de su mal en la sangre dañando todo lo que era bueno, fui víctima y lo acepto, pero después cuando lo asumí debí irne lejos, no tanto geográficamente, emocionalmente y dejar todo contacto, sobre todo el dolor…ese dolor que causó en mi debí dejarlo de largo aunque era como una tortura en la sangre que me causaba el deseo de morir, pero no soy dueña de mí misma y como que hay un Dios que me pensó y me ha dado su amor, fortaleza y alegría seguiré sacando todo lo que era y causaba en mí.
Ha sido lento, pero estoy firme en ello, y lo primero será rescatar a la poeta romántica que era antes de él; como sé que lo volveré a ser, estoy acá en esta red de amigos en donde recuerdo haber conocido a excelentes personas y donde fui por mucho tiempo, además de yo misma… feliz.
Anna. 🥀
Mayo 11.
2026.
*