“¡Anabel, quítame de la cabeza el bonete!
«Señor, tenemos una reunión en el nordeste»,
Anabel, no lo conozco, ¿quién e’ e’te?
«Don Emil, ese es el diputado del gabinete».
“¡Ah! ¿Cómo me veo con este arete?
«Mi señor, usted tiene un real piquete».
¿En serio, Anabel? ¡Ja, ja! El idiota del fisco me debe un billete,
«¿Pero quién, señor, el general Zapete?»
Nel, Anabel, el jinete que cabalguete con grillete y un chupete.
“La gente estúpida destilada una gran peste,
Que creen que tienen la razone aparente,
Pero, ¿a quién culpare si la ignorancia es grandete?
«Prendete le mele verdi e dolcemente sorridete».
“Sonreiré cuando el dominicano haga un voto
Al conocimiento frondoso, y que viaje en moto
A la sabiduría imperecedera Flor de Loto;
Para que no haya otra opción para el tonto
Que especular, ponerse a leer libros y tomarse una foto.
Y que diga: «¿Estás leyendo? Yo me anoto,
Porque quiero que la sapiencia sea mi piloto;
Porque ya estoy harto de repetir tan pronto
Lo que dice en las redes sociales un morocho,
Que se la priva en docto, pero es un tremendo terremoto
De estupideces que se autosugestiona Agosto;
Y la factura de ignorancia con el tiempo le dará el costo:
Una contadora que usa Alegra pero se le entristece el rostro».
Ser sabio conlleva transitar un camino angosto,
Pero ser un imbécil conlleva embriagarse con mosto.
Boto todo oro con Soto y Orozco, y el italiano lo notó:
«Oggi Roberto osservò un orto rotondo con otto pomodori in una foto».
“Mini Punchinello punshea a Mimi en el barco de barro, en esas cartas raras faltan caras y máscaras, ya que fanfarronean Jimena, Amalia, Lia y Angelo. El dominicano alberga tremenda barba como los luchadores de Warcraft. El ángel cobra y borra almas en Tacras, persiguiendo al tonto que se cree inteligente, pero Kimberly Dunning-Kruger se lo come como una King Burger. La acción de ir al laboratorio a hacerse el coprológico, terminó su comprobación. Él compró problemas propios que en sus opiniones tenían opios. Cada halazo que se daba botaba baba y agua y sus átomos iones.
\"¿Para qué defender al buen hombre, si ladrones hay montones?
Muchos quieren ser héroes, pero no tienen dones.
Ya que de los originales quieren ser unos copiones
Que se lleven el crédito y sean populares, reservados y leones;
Pero qué te digo, al idiota no le funcionan bien sus axones,
Y el gobierno los manipula como peones.
No hay duda alguna de que hay mujeres inteligentes con culones,
Y que tampoco no haya botella sin lambones.
“Anabel, antes de irnos, no escuches, ponte los tampones.
«¿Por qué, mi señor, por qué mejor no usa los bastones?»
Porque los hechos sin razones abren la puerta de los peatones
Que se inflan los pulmones y corazones
Cuando amas y le eres infiel a las reflexiones,
Espero que cuando tengamos un hijo, no las abandones\".