Mirrorink

Árbol

El árbol no está encadenado.

Las cadenas son mis costillas abrazándolo.

Lo confundí con algo hermoso

cuando era solo yo

enroscada alrededor de un tronco seco.

 

Los frutos siguen ahí.

Los veo.

Los huelo.

Sé que están llenos de gusanos

y aún así los quiero.

 

Eso es lo más asqueroso:

no la podredumbre,

sino estas manos

que siguen alcanzando

lo que ya las enfermó.