Recuerda que tan solo has de vivir
bajo este palio mágico de pinos;
se abren ante ti los nuevos caminos
y el miedo nos impide ya servir.
Mide el peso de lo que has de decir,
en estos ritos sabios y divinos;
transitamos a puentes y destinos
donde el eco se debe reducir.
Triste de aquel que nunca lo ha logrado:
vidas que proyectan sombras banales,
polvo que los olvidos se han llevado.
Gracias a que el Dios Sol ha regalado,
a estos oscuros mediocres mortales,
el don de ser un inmortal alado.