… En el mundo de una pareja,
Este poema está inspirado en un arrepentimiento por engaño fuera de un matrimonio …
syglesias
Presenta
Del ciclo de la Vida en Parejas…
Por amarte, así, el tiempo pasa y el espejo de la vida, nunca, miente - De la vida:
“A veces, la vida, dice, la tristeza y dolor, nacen,
Cuando, escuchamos decir, lo siento.”
El tiempo pasa, nos fuimos poniendo viejos,
El espejo de la vida, nunca nos ha mentido,
Reflejando por colores lo que hoy, somos,
Personas de la tercera edad con nostalgias,
Al no haber, alcanzado, todos sus sueños,
A veces, libertad, tiene un precio que darse,
Hoy soy viudo y Tú otra viuda, con una hija,
Yo, con un hijo, que han crecido y volaron,
Como aquel pajarito, al abrirle la puerta,
Cada uno, profesionales se han ido del país,
Pues trasnacionales los han contratados,
Tú has, quedado, sola, Yo he, quedado, sólo,
Dos historias distintas, dos caminos diferentes,
Con dos destinos iguales, padecer de soledad,
Esa de la cual, nadie, habla, pero, sí, se siente,
Cuando va cayendo la tarde a las ventanas,
El silencio se hace, quedando las calles vacías,
Despertando recuerdos que nos roban lágrimas,
Sin lograr parar ese momento, cuando me iba,
De casa al decir, recoge las pertenencias y vete,
No deseando, saber nada mas de mí, por engaño,
Ahí, se le ponía punto final a una historia de amor,
Por otra que intenté comenzar a forjarse en poesía,
Pero como no falta, hay amores que reencuentran,
No para continuar, si no, para darse ese perdón,
Pero sin olvido, que en los años, nunca fue dado,
Quizás, para partir en paz, llegado el momento,
Así fue, después de un largo, espacio de tiempo,
Cuando nos vimos ambos en el club, almorzando,
Y quedaste, viéndome con aquella vieja nostalgia,
Que creí no existía en tus marchitos ojos glaucos,
De los cuales, hacia más de treinta años adoré,
Levantándome, acerqué a tu mesa, invitándote,
Si aceptabas, por favor, tomar un café a mi mesa,
En un principio, pareció notarse una negatividad,
Pero pronto se despejó la duda, con un está bien,
Con armas depuestas, no había hogueras ardientes,
Solo mostrábamos, heridas de guerras, cicatrizadas,
Que ya no supuraban, crujientes, tristezas ni dolor,
Entre café y pasta frías, pasamos horas, platicando,
No nos, veíamos, como esos enemigos declarados,
A las puertas del corazón que se dieron con, todo,
Pienso de aquel amor, solo ha quedado, destellos,
Que, brillando en la oscuridad van desvaneciendo,
De momentos por detalles que se extrañan, hoy,
Te dije, a pesar de todo, Yo quería tenerte, sola,
Para mí, para de alguna, forma por manera volver,
A ser el hombre del cual, te habías, enamorado,
Fue entonces, que calentaste un poco el ambiente,
Al recordarme por quien fue el fracaso y desilusión,
En nuestra relación y sentí algunas lágrimas correr,
Era una verdad, que tenia que volver a refrescar,
Por boca de quien fue la victima por mi engaño,
Hasta pude ver, la incomodidad causada, por ti,
Pero me lo merecía, quizás, habías liberado dolor,
Que llevarías en el corazón, reflejado por tu alma,
Luego, dijiste, siempre amarme, aun con el dolor,
Siendo lo difícil, decirle a nuestra hija de su padre,
Del por qué, no estaba junto a mí, cuando te ibas,
El tiempo pasa y el espejo de la vida, no miente.
---------------------------------------
Sergio Yglesias García
Caracas, 03/05/2026 06:00 PM