Entre expectativas que cumplir,
sueños que perseguir,
un eco que me obliga a seguir.
Un eco que destroza sueños
y rompe ilusiones.
Botellas de aguardiente
me miran con deseo
y un pensamiento constante
de quererme ir.
Solo recuerdan lo que tanto anhelé,
algo que solo fue roto y pisoteado.
Mientras preparo mi propio funeral,
funeral de esta cosa rota
que se estrelló con la realidad,
termino como cenizas
lo que empecé como llama.