Urquiza

UN PAISAJE

Cantar para que el alma sane

como un río entre piedras antiguas

dejando verdades

en la locura del cerro.

 

Tenerle paciencia al tiempo

igual que la montaña y el viento

que hacen paisajes

suaves y gastados.

 

Habitar lo inhabitable de la mente

como quien cruza un bosque al amanecer

aceptando la existencia de la niebla

que tapa el camino

y aun así avanza.

 

Crear un espacio infinito

donde el corazón se desarme.

 

Horizontes que nunca terminan

llanuras verdes

plagadas de dudas, heridas

futuros que están por venir.

 

Allí

en ese paisaje que uno respira

toda la vida se vuelve poema.

 

Y cada paso

una forma de volver a nacer.

 

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