Triste es la espera en esta noche azul,
por un momento la máscara se mezcla con mi rostro real,
y la vaga memoria me traiciona.
Ahora soy sólo otra copia de mí mismo,
ahora el sol me despertará para volver a sentir su piel.
¿Quién sabrá en la lenta noche que yo fui el heredero de un imperio olvidado?
¿Quién verá a través de mí a la verdadera criatura como aquel primer espejo de la infancia?
Mi ser está lleno de esperanza y agonía, de realidad y simulación, de abandono y camino, de mí y de otros.
Hoy el es último día.
Veo a la gran sombra pasar.
El olvido está cerca.