Dicen que la ONU desde 1945
pinta poco, una pantomima
a escala mundial.
Hoy, 2020, con el coronavirus
jugando con la población mundial,
la ONU afirma que:
“África puede sufrir
los mayores impactos
de la pandemia”.
¡Oh, sorpresa, sorpresa!
La población pobre africana
destinada a morir.
¡Sorpresa!
Mientras, los cinco gigantes
continúan con el derecho a veto.
¿Para qué vamos a salvar pobres,
si luego los rematará el ébola,
el dengue o el hambre?
Igual que en 1877 África
fue repartida sin consultarla,
sin consultarla ahora,
puede ser dejada de la mano
del coronavirus.
La naturaleza sigue indiferente
y Dios se reafirma como concepto.
La ONU es un teatro de guiñoles.
© Juan Andrés Silvente López