Me dolió
-y aun me sigue doliendo-
el haberte dicho adios
lo pensé… ¡un y mil veces!
fueron noches de insomnio
noches de llanto
te llore...como se llora a un muerto.
El dejarte…
fue la decisión más difícil que he librado;
a mí no me importaba
lo que de ti comentaban
-eso era lo de menos-.
Muchos te criticaban,
muchos decían,
que a tu lado…era una muerte lenta
que era…mermar días a la vida
y vivir cada día menos
¡más nada me importaba!
éramos tú y yo
eternos compañeros.
¡Ah te disfrutaba!
llenabas mis horas
¡mis alegrías!...
y en mis momentos de tristeza
siempre…a mi lado estabas;
me duele… ¡cómo me dueles!
y sin embargo…te dije adiós
solía pensar
que cualquier vendaval hubiera sido capaz de afrontar
menos…
la amargura de no estar en tu cielo,
pero te extraño… ¡te extraño tanto!
te recuerdo y te lloro
y en mi llanto te invoco.
Te dije adiós…
adiós…aun en contra de mí.
NM de la Rosa
(México)