No puedo abrir los ojos
No puedo abrir los ojos
si no duelo de amor por quien deseo;
la noche cae en labios sin rocío
y la luna se esconde entre el revuelo.
Mudan las alas su temblor de viento,
quedan los pies clavados en la sombra;
un ruido seco cruza la penumbra
y voy muriéndome de sed y ausencia.
Sin paz, sin luz, sin alma que responda,
la noche se derrumba sin estrellas;
y yo, velando un cuerpo ya incompleto,
recojo sólo versos moribundos.
Porque mis ojos ya no son mis ojos:
son espasmos heridos en el cielo,
donde mirar siquiera ya no puedo.