Tú, pintor que mi presencia
ansías, en tus cartas noto
esa aflicción por la ausencia
de un arte y cual frágil loto
te hundes moribundo.
Lienzos y pinceles rotos
¿Qué más queda en tu vaivén?
Si tus ojos por disgusto
cierran lento y sin descaro
muere la pintura por desdén.
Por ventura alguna vez
de las lilas nació el arte
los pigmentos son tus días
y en tu alma lucidez.
Junto a aldeanos ladinos
y cantos de azares
compara tu arte y los mares
y en ecos genuinos.