Catalinaa

Fuego, otra vez.

Demasiado cerca,

demasiado cerca otra vez.

¿Habré dado demasiado?

¿Es cierto lo que en mí ves?

 

Ya he pasado por esto antes,

ansiedades y angustias

que definen mis tardes.

¿Es cierto lo que en mí ves?

 

Quema y quema,

¡igual que siempre!

¿Será que ya te has

despreocupado de una vez?

 

Y es que es como si

viviera esperando yo

este momento.

una cuenta regresiva,

a la que miro otra vez.

 

¡Qué miedo, y cómo quema!

¡Cómo quemas,

aunque ninguno de los dos lo quiera!

No me gusta mi corazón ofrecer. 

 

Soy tan sensible dios mío,

me cuesta tanto confiar,

Pienso que esto solo es amabilidad

y a veces que tu bondad

es solo por gustarte ser amado.

 

¿Y qué ocurrirá en nuestro mundo,

si le dejo de poner empeño?

No porque lo quiera,

sino porque temo

a que tu lo hagas primero.

 

Y es que las ansiedades 

se van cuando respondes,

y me vuelves a reafirmar todo,

sin que te lo pida.

 

¿Cuál es la carta final?

¿Hay algo más bajo tu manga?

¿Será que intencionadamente,

busco hallar algún mal?

 

Se cuidadoso con mi corazón,

Muchacho, por favor.

No le demuestres a mi miedo,

que tengo razón.

 

Si mis latidos quiebran,

en mil y cuatro lágrimas,

me convenceré, ay mi amor,

de que siempre quisiste hacerlo.

 

Demasiado cerca del fuego nuevamente,

me protege sin cesar mi propia mente,

de daños que aún no recibo,

solo,

solito,

por si acaso,

algún día me duele verte.