Aún recuerdo esos días, donde todo era más simple
Donde solo eras mi hermana de otra madre
Pero ¡Ay cruel destino, que hechizaste mi corazón con su timbre!
Encendiste una flama que me sacó de mi encuadre.
El sol palidece con el calor de su sonrisa
De distintos colores tiene el cabello, como el otoño
Tu piel canela causa a mi alma dolor y caricia
Porque nunca serás mía y mi conciencia no para el sollozo.
Somos tan distintos en nuestros modos
Como fuego y agua, cielo y tierra
La más brillante y resplandeciente entre todos
Pero que con tu luz, solo provocas en mi alma guerra.
A veces pienso en un futuro contigo, pero sé que eso nunca pasará
Mi cobarde ser no quiere volver a ser herido
El día que te deje de ver, mi ánima morirá y con el tiempo resucitará
Porque al fin me resignaré de este amor que me tiene perdido.
Si algún día tengo el valor, te pediré que bailes conmigo una última vez
Quiero tenerte cerca antes que me vaya, como el calor después de un abrazo
Y embriagar mis sentidos con tu sencillez
Para que en un fugaz momento seamos un \"tu y yo\" en el espacio.