rosi12

Descanso

Los niños,

cansados de

las tareas del

campo, se tomaron

un descanso,

breve.

Prendieron

un pequeño fuego,

al lado de la siembra.

Ella un poco más 

grande, tenía

un pañuelo que

le sujetaba la

cabeza, tenía

unos hilos colgantes

que cuando quiso

ver se prendieron 

fuego, el niño

se abalanzó dando

puñetazos con su 

chaqueta al fuego.

Ahora si, el humo 

advirtió a los 

otros labriegos

que eran mayores,

y los interpelaron

llevándolos de vuelta

al pueblo, sería

la última vez

que ayudarían

voluntariamente a

la siembra.

(rosi12)