\"La familia, no es mafia la suma del ADN de tu tierra\"feliz día internacional a las madres\"
Había una muchacha frágil.
Sucumbió a las cordilleras, a los volcanes y a las araucarias. La nieve le acariciaba la silueta desamparada el día que partió temprano rumbo a las urbes de concreto. Las torres ya no eran de Babel: ahora eran de papel alucinante, papiro blanco de alba mágica que cicatrizó verdades voraces.
Entre el frío que carcome la piel y las lluvias que lavan harapos, creció. La coltra lixa no siempre supo de pitimini ni de osculos tímidos sobre la piel morena. El alba, como arma blanca hecha puñal, le abrió la niñez de manantial temprano.
Adolescente mujer, la casa de acogida le enseñó a sumar. Desde entonces la adición nunca más fue división. La decisión fue difícil, pero aquí está: de pie.
Hoy multiplica sus propios panes y peces. El gen se le volvió pi: constante, melancólico, infinito. Cambió su lar, su espacio, su masa, su área. Dio el gran salto con paso firme.
Tres simientes, tres entes mentales para la crianza. Tres hijos del gameto viril masculino.
Yo solo yo cuento la historia. La magia lonquimayina cruzó a las urbes de concreto, se volvió inquilina de castillos fantásticos.
Este viaje suma y sigue. Con un puñado de tierra y piedra que me recuerde A ti madre querida.. 27/04/26