El Karma
A veces tocan las campanas de la mañana
su sonido limpio, que abre el día;
otras veces resuena el canto de las glorias del amanecer,
que se eleva como un eco sobre el mundo gris.
Y en algún momento, llega el sonido fuerte –
las trompetas de un serafín,
que no apuran ni esperan en su vuelo,
sino que anuncian lo que debe ser.
Caminan los pasos sobre la tierra firme
y cada uno deja su rastro claro:
no se pierde entre la maleza,
no se desvanece con el tiempo que va.
El karma no corre, no apura su camino –
avanza como el río hacia el mar,
tarda si es preciso, guarda su tiempo,
pero nunca se aparta de su senda verdadera.
No es un ciclo que vuelva una y otra vez
sino que es uno solo, completo y firme:
un eco que se hace cuerpo,
un peso que se siente en el alma.
Es el hilo que teje cada acción,
el viento que lleva lo sembrado –
llega cuando debe llegar,
porque el karma es la voz de lo hecho.
Autor: Antonio Pais Córdoba 🇦🇷 Argentina 🇵🇹 La Paz Dpto. San Javier