Yo te amé; iba recogiendo pudorosas lágrimas.
Ignorando siempre el ronquido del mar.
Yo te amé; me arranque las estrellas de la mirada.
Contigo, yo cubro los mares con ecos.
Yo te amé; lanzando el temblor de la noche:
quizás fue una exageración.
Yo te amé; antes de mi nacimiento yo era de ti:
te pertenecí, me volví tuyo, me hice verbo.
Yo te amé; sin dudarlo, contemplando el sueño.
Así te amé y es algo que nunca más voy a repetir.