Ante mi te proclamabas
en completa sumisión,
diciendo que te exitaba
esa sutil elección.
Y la noche fue testigo
de la lujuria y placer,
que nuestros cuerpos ardidos
comenzaban a encender...
La llama de esa pasión
que yacia acumulada,
dentro del mismo interior
en que el deseo y las ansias...
Llegaron al punto extremo
donde ocurrió el detonante,
que nos condujo al averno
con su fuego alucinante!
Fue en ese preciso instante
en que cayó tu careta,
y aquella sumisa amante
se convertía en diablesa.
Tan satánica y tan bella.
Tan insaciable y fatal.
Tan sexualmente directa
y una loba sin igual.
Hasta las propias estrellas
las tocamos con las manos,
recorrimos mil planetas
y aquello que a nuestro paso...
Se pusiera por delante
sin importar, derribamos,
porque ha sido avasallante
tu sumisión y mi mando.
Tan dócil como ninguna!
Subordinada total!
Tan mansa que hasta la luna
decidió irse a ocultar...
Yo creo que por vergüenza
y por tremendo pudor,
al ver a tanta belleza
convertida en lobizón!
Mi picarona sumisa,
fue un desenfreno abismal,
con tu traviesa sonrisa
me has sabido conquistar.
Y así te quiero y querré
como te muestras y eres,
porque así me enamoré...
Diablilla de mis quereres!
Luis A.Prieto
7/05/2026
1:49 hs.
Bs. As.
Arg.
🇦🇷
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