nachosol

Como un canto rodado

Como un canto rodado
que olvidó la memoria de su río,
duermo en la garganta de una muralla
mientras una espadaña me vigila
con sus párpados de piedra lesa.

Hablo de mí naturalmente,
como hablan los relojes ahogados
o los ojos que tiemblan bajo la lluvia.

Tengo pájaros dormidos en la frente,
una luz de sal bajo la lengua
y un jardín de flores clausuradas
creciendo entre mi osamenta.

A veces amanece una serpiente
dentro de mis viejos calcos,
y entonces camino torpemente
sobre un cielo lleno de granas nubes.