Dayanara Montalván

Obsesión.

Vas agarrando lo que no

ha sido tuyo, sintiendo 

posesión obsesiva de 

forma enfermiza a ese 

objeto, que te recuerda a él.

 

Mi vida, usted fue alguien 

intimidante, que no ha parado

de silenciar a su amado, por

un error insignificante provocas

el miedo… de aquel pino verde.

 

Ya no lo hagas llorar, chica,

no ves como te mira…

esperando volver a ver tu sonrisa,

pero siempre estás a la defensiva,

como si estuvieras en una pelea.

 

Aprende a hablar sobre

tus decepciones pasadas,

para evitar el regreso del sufrimiento

chocante… que solo trae malas vibras,

tú mereces vivir esa paz de siempre.