Vas agarrando lo que no
ha sido tuyo, sintiendo
posesión obsesiva de
forma enfermiza a ese
objeto, que te recuerda a él.
Mi vida, usted fue alguien
intimidante, que no ha parado
de silenciar a su amado, por
un error insignificante provocas
el miedo… de aquel pino verde.
Ya no lo hagas llorar, chica,
no ves como te mira…
esperando volver a ver tu sonrisa,
pero siempre estás a la defensiva,
como si estuvieras en una pelea.
Aprende a hablar sobre
tus decepciones pasadas,
para evitar el regreso del sufrimiento
chocante… que solo trae malas vibras,
tú mereces vivir esa paz de siempre.